Navarra y la Almadía

En los valles del pirineo navarro, como el de Roncal o Salazar, uno de los negocios más antiguos consistía en talar y transportar la madera de sus bosques hasta los lugares donde era transformada por ebanistas artesanos. Para ello, los troncos de madera se juntaban formando una balsa que los lugareños denominaban "almadía", y que era conducida río abajo por varios hombres provistos de remos.

Historia de la Almadía

Los viajes de estos almadieros podían llegar a prolongarse varios días. La duración de la travesía dependía, en buena parte, del caudal del río y del clima, que en el caso de ser adversos, podía alcanzar las tres semanas. Tras llegar al destino, y una vez vendida toda la madera, los almadieros emprendían el viaje de vuelta, pero esta vez a pie.

Todos los años, a comienzos del mes de mayo, se celebra en la localidad navarra de Burgui, una jornada festiva en recuerdo de este antiguo oficio. El "Día de la Almadía" es ya una de las tradiciones populares más concurridas de Navarra, en la que varias almadías descienden por el río Esca durante un recorrido de 5 kilómetros que finaliza en el puente medieval de Burgui, tras el paso de la presa.